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miércoles, 24 de julio de 2019

Las palabras mal dichas lo son :) Amor y otras tonterías


¿Te has preguntado por que las personas hablan de amor con tanta facilidad? te amo, te quiero, y así mil veces lo repiten, probablemente con la esperanza que las palabras taladren tanto el cerebro que parezca cierto, algo cambie, que motive a experimentar "El amor".

La vida me ha hecho aprender, que aparecerá mil personas que hablen de amor con la misma facilidad que se comen una torta de cochinita, pero que  únicamente  utilizan la palabra amor, te quiero para endulzar y tener intimidad.

Esas falsedades que he visto y escuchado, hacen que dude y conteste con la misma vehemencia con que lo escucho

Te soy sincera, aprendí tanto de la libertad que me aterra revivir mi pasado, enfrentar la polémica de un vivir en pareja., sin embargo despúes de tantos años de huir a este tema... apareció en mi vida una persona que con un encanto único provoca que mi corazón quiera creer a los te quiero, y que se derrite al mirarle. Arreglo mi falda, me afianzo  a mis tacones, callo mis labios las ganas de contestar Yo también Te Amo!. Con el tiempo en contra y la distancia esta historia que inicia, comienzo a verlo como un precipicio.

El conoce mi pasado, y confía en que algún día logre caminar a su lado.

El amor no es fácil, pero las palabras mal dichas lo son. :)

Y mientras reflexiono, alguien en la puerta... me levanto de mala gana, preguntándome quien se atreve a venir tan noche?...me asomo a través de la cortina, su cara me es familiar... Fernando esta aquí, Ahora que?






sábado, 3 de marzo de 2012

La luna

Luna se enamoró del sol con mirarle a lo lejos, cayó en las redes del Sol que en su absurdo juego le dió un beso apasionado ...

Luna creyó su sueño hecho realidad, se enamoró!

Oh  Luna engañada por un Sol voluble y estúpido, que dudó del amor que le tenía... quien  un buen día le dijo adios....

Sol siguió su camino... con el tiempo reparó en el amor  perdido, hoy recorre universos buscando a Luna...jurando encontrarla por unos instantes.... despertando cada día sin ella.

 Luna, con tristeza se desliza  bajo el manto de la oscuridad, ocultándose del sol...
donde nunca la encontrará


sábado, 5 de noviembre de 2011

¡Y de nuevo quise volar! / And again, I wanted to fly!

Mi risa iluminaba el lugar al que llegaba,  mis pequeños pies intentaban correr, no importaba la rapidez, solo sentía la brisa acariciándome, tropezaba y sin titubear me levantaba a seguir corriendo, ¡Quería volar, como las gaviotas que revoloteaban a mí alrededor,  soñaba elevarme con el viento!.
Por un momento, cerré los ojos, suspiré y cuando al fin los abrí… extendí mis brazos queriendo imitar aquella niña que un día fui, ¡quien trató de volar, quien reía al caerse!.

 De pronto reconocí la brisa en mi rostro, el sol sobre mis mejillas, abracé al viento… Y de nuevo ¡deseé volar!

 ¡And again, I wanted to fly!
 

My laughter lit up the place, my little feet tried to run, no matter the speed of the race, I just feel the breeze caressing me, stumbling and without hesitation I got up to keep running, I wanted to fly, like seagulls hovering around me, I dreamed soar with the wind!.

For a moment I closed my eyes, sighed and when I woke up ... I extended my arms trying to imitate the girl that one day I was, the little girl who tried to fly, who laughed as she fall!.

Suddenly I recognized the breeze on my face, the sun on my face, finally I hugged the wind ... And again, I wanted to fly!

 
 .. for who i was...
 

domingo, 28 de agosto de 2011

11 de Marzo / Jueves


Entre otras cosas, me gusta cantar aunque procuro que nadie me escuche jejeje
... una de mis canciones favoritas es la de "Jueves" dedicada a las victimas del atentado del 11 de marzo en España,  cuenta la historia de dos jovenes que se enamoran justo en ese ese instante...

Soy honesta, cuando llego a las frases finales de la canción... simplemente no puedo terminarla... se me corta la voz..

Espero les guste.


Si fuera más guapa y un poco más lista,
Si fuera especial, si fuera de revista,
Tendría el valor de cruzar el vagón
Y preguntarte quién eres.

Te sientas enfrente y ni te imaginas
Que llevo por ti mi falda más bonita,
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas.

De pronto me miras, te miro y suspiras,
Yo cierro los ojos tu apartas la vista,
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar.

Y así pasan los días de lunes a viernes,
Como las golondrinas del poema de Becquer,
De estación a estación,
En frente tu y yo va y viene el silencio.

De pronto me miras, te miro y suspiras,
Yo cierro los ojos tu apartas la vista,
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar.

Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
Pronuncian tu nombre tartamudeando,
Supongo que piensas que chica mas tonta,
Y me quiero morir.

Pero el tiempo se para,
Te acercas diciendo,
“Yo aun no te conozco y ya te echaba de menos”,
Cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
Un día especial este 11 de marzo,
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
Que apaga la luz.

Te encuentro la cara gracias a mis manos, me vuelvo valiente y te beso en los labios, dices que me quieres y yo te regalo el último soplo de mi corazón

sábado, 4 de junio de 2011

El reino de José


Cuando estoy triste le digo a José: ¡Anda, José, cuéntame de tu reino! y él alegre contesta: En nuestro reino, mi padre y madre tienen magia en su voz, borran tristeza, miedo, hambre, sed, frio ó calor. En las noches dormimos juntos y a través del techo observamos las estrellas. El guardián de nuestro reino se llama Azúcar, es fiero con los extraños, pero dulce con nosotros... un día, lo interrumpí y le dije ¡José yo quiero conocer tu reino!

Al llegar a casa, le dije a mi nana: Quiero conocer el reino de José, déjame ir, déjame ir, por favor y le di tantos besos, que al fin dijo: Está bien, después de la escuela irás con José, tendrás tres horas para conocer donde vive, cuando el tiempo acabe, te llamaré al celular y el chofer estará esperando por ti, ¡cuídate!, porque si algo te pasa, mi alma se llenará de tristeza. Nana, le dije muy serio: Estaré bien, mis padres no lo notarán, estaré dormido como siempre que regresan de trabajar.

Después de clase, José y yo caminamos rumbo a su reino, conforme nos acercábamos, observé que el vestido que usaban las personas tenía muy poco color y los zapatos tenían muchos huequitos; creo que sus pies no sufren de tanto calor como los míos. Muchos niños juegan en la calle, unos corren tras la pelota, otros se persiguen entre ellos, una niña brinca la cuerda y a cada salto cierra  los ojos, como si se dijese ¡prohibido cansarse!

De pronto nos detuvimos en una vieja vecindad, la puerta de la entrada tenía manchas color café  y las paredes parecían a punto de caer,  dude un segundo y me armé de valor, porque mi corazón tenía la ilusión de que tras esa  fachada se escondía las cosas más bellas que podría imaginar, crucé la entrada y vi un patio grande, donde había mucha ropa recién lavada, colgada en sogas.

Apenas había entrado, cuando un perro blanco de enorme nariz me ladró muy fuerte, José al instante le gritó: ¡Azúcar, es mi amigo!, su furia se convirtió en brincos de alegría. Entonces, la mamá de José apareció, me regaló un beso, nos abrazó y dijo: ¡Qué bueno que llegaron, es hora de comer!, ambos me tomaron de la mano y subimos las escaleras, hasta llegar al cuarto más alto de la vecindad.

Al fin, entré al cuarto donde vivía José, era un lugar muy pequeño, con pocas cosas: Un mueble, una mesa con cuatro sillas, una estufa, un ropero, al fondo dos camas juntas, el techo tenía algunas palos de madera que parecían sostenerlo, yo observaba asombrado, todo lo que nos rodeaba.

 Mientras la mamá de José servía la comida, llegó su padre exclamando: ¡Llegó el rey de la casa!, José saltó de su silla, corrió, lo abrazó y entre risas le dijo: ¡Mira, ha venido mi amigo a conocer nuestro reino!, su papá sonrió, me miró y dijo: ¡Bienvenido a nuestro reino!, hizo una reverencia, su mamá le guiño el ojo, me levanté y respondí: ¡gracias! y tímidamente devolví la reverencia.

Por fin, todos sentados en la mesa, dimos gracias por los alimentos. Entre risas, cantos y cuentos, pasó el tiempo, mi celular anunció la hora de marchar. Todos salieron a despedirme con muchos besos, incluso Azúcar, subí al auto y vi como desaparecía  la puerta de entrada con manchas color café, las paredes viejas, la fachada de la vecindad, los niños jugando, la calle estrecha.

Nana me recibió con alegría y preguntó: ¿Es bonito el reino de José?, a lo que respondí:
¡Nana- exclamé- el reino de José es mejor de lo que imaginé!, ella me miró con alegría y corrí a toda prisa a mi cuarto, tomé una hoja de papel,  un lápiz y comencé a escribir:

Papá y Mama:
Hoy conocí el reino de José, en él su padre y madre tienen magia en su voz, ¡en verdad  borran tristeza y miedo!, José nunca está solo, y además en las noches duermen juntos. Me encantó, el techo mágico que tienen sobre su cama, a través de él, ellos observan las estrellas. El guardián de todo se llama Azúcar,  brinca tan alto que parece tocar el cielo  y es tan dulce y cariñoso, que ya sé porque se llama así.
La mamá de José es una reina muy bella, cuando él llega de la escuela, lo abraza con mucho cariño, sus besos son tan ricos como los dulces, ¡a mí me dio un beso enorme!
Cuando llega el papá de José de trabajar, grita muy fuerte: ¡Llegó el rey de la casa!, todos corren,  se abrazan, comen juntos, ríen y cuentan  cuentos.

Papá y mamá: ¡Si tan solo tuviera un reino como el de José, sería tan feliz!  

domingo, 24 de abril de 2011

Vanidosa

Pablo Picasso. Muchacha ante el Espejo

Una niña muy vanidosa, se burlaba de su reflejo: ¿Eres tú o soy yo? – Reía– yo soy la más bonita, tú eres tan sólo un simple reflejo, le daba un beso al espejo y salía del cuarto.
Su belleza crecía, mientras su alma se ennegrecía, exigía a sus padres que le compraran: vestidos, broches, bolsas, zapatos, sin importarles su pobreza, a las demás niñas las despreciaba y sólo se dedicaba a mirarse en el espejo.
Un día su madre decidió hablar con ella, le dijo: Hija, la belleza física es pasajera,  la verdadera belleza radica en el alma,  se cultiva diariamente y no se aprecia en el espejo. Vanidosa no quiso escuchar más, su boca expulsó palabras hirientes contra su madre y padre.
Su mama al escucharla, sintió que sus fuerzas la abandonaban, su tristeza no la dejó hablar más, miró al espejo con ojos suplicantes, se dio la vuelta y cerró la puerta.
Vanidosa, continuó como si nada hubiera pasado, siguió admirándose, giraba enseñando el vestido a su reflejo, comenzó de nuevo a burlarse del espejo y le dijo: ¿Eres tú o soy yo? – reía– yo soy la más bonita, tu eres tan sólo un simple reflejo, y cuando le dio el acostumbrado beso, sintió que algo pasaba, poco a poco perdía el control de sus cuerpo, observaba todo como si se encontrara detrás de un cristal, y pronto comprendió que solo imitaba los movimientos de alguien que era igual a ella. La niña se movía  – y ella la imitaba–  hasta que dijo: ¿Eres tú o soy yo?, ahora tu eres el reflejo, los cambios siempre son buenos, adiós Vanidosa, nos seguiremos viendo a través del espejo. Se dio la vuelta y desapareció tras la puerta. La recámara quedó en silencio
De pronto se escuchó un grito: ¡No!, una mujer se levantó de la cama rápidamente, corrió hacia la cuna donde descansaba una hermosa bebé, la cargó y le dijo: cielo mío, yo te enseñaré que el amor y la bondad, es la belleza más grande; con gran cariño le dio un beso, acostándola de nuevo en su cuna. Levantó la vista y vio con temor su reflejo en el espejo.

La Isla Cubo

El Rey Jorge, ha pedido a  Luis y Gael príncipes del reino vecino de Avalonnis, que rescaten a la princesa Giovi; el Duende Verde la tiene secuestrada y cautiva en la Isla Cubo. Un pulpo gigante, no deja que nadie se acerque y ha hundido a todos los barcos que lo han intentado. El hada del bosque es la encargada de guiarlos en ésta arriesgada misión, que consiste en atravesar el bosque encantado, llegar al mar, enfrentar al pulpo gigante y rescatar a la princesa. En la costa les espera el barco Farid el más veloz del reino, para transportarlos a la Isla Cubo.
Los príncipes Luis y Gael, encontraron al Hada del bosque junto a las caballerizas del castillo. Gael al verla comentó en voz alta: Ella no puede ser el hada del bosque; no tiene alas, es peluda, tiene cola  y… ¡Calla! – Le interrumpió– Luis avergonzado. El hada del bosque los miraba enojada y dijo: ¡Si, soy un hada, no lo duden!, les guiaré al barco Farid, suban a sus caballos, el camino será largo.
Dos hermosos caballos aparecieron ante sus ojos. El caballo más alto de pelo blanco, se acercó a Luis y le dijo: me llamo Kor seré tu compañero… ¡No puede ser, los caballos no hablan! –interrumpió Gael. El segundo caballo de pelo dorado con estrellas en los pies,  comenzó a reír y dijo, mientras se acercaba a Gael: ¿escuchaste lo que dijo Kor? sorprendente sería   que un caballo no hable, mi nombre es Rod, yo iré contigo.
Luis y Gael montaron sus caballos, el hada subió al hombro de Luis  y así comenzaron juntos su nueva aventura.
El bosque encantado era hermoso, Luis y Gael admiraban los árboles plateados, dorados, rojos y azules, en sus ramas viven hadas y duendes, quienes tímidamente se asoman a verles.
Al llegar a la mitad del bosque, apareció frente a ellos, un duende de color verde y les dijo: ¡Alto!, no den un paso más, sé que su intención es alejar de mi a la princesa Giovi. Si se empeñan enviaré a mi dragón y los devorará.
Luis le contestó: Duende Verde, nosotros no le tememos a un dragón, con nuestras espadas lucharemos contra él. Gael continuó: Libera a la princesa o la liberaremos nosotros. El Duende Verde, furioso dio una patada en el suelo y desapareció.
De pronto, el día se convirtió en noche, el viento sopló con fuerza, los árboles lloraban con el sonido del viento, al escuchar un terrible rugido que hizo temblar al bosque entero, las hadas y duendecillos corrieron de inmediato a ponerse a salvo.
Un enorme dragón, se abría paso entre los árboles y enfrentó a los príncipes. Gael al momento de verlo a la cara, comenzó a reír y le dijo: ¿eres tú el dragón, a quien debemos temer?, el dragón comenzó a reír y le contestó: ¿y ustedes son los príncipes valientes que quieren liberar a la princesa?
Todos estaban sorprendidos, ante la conversación que Gael sostenía con el dragón, y Luis finalmente preguntó: ¿Se conocen?, Gael asintió con la cabeza, sacó de su bolsillo un pedazo de chocolate, se lo dio al dragón quien lo devoró y se relamió los bigotes. El dragón y yo somos amigos –dijo Gael– lo conozco desde que brotó del cascarón. Hace tiempo desapareció del valle de los sueños y jamás supe porqué.
El dragón continuó con la historia: Mis padres fueron secuestrados por el Duende Verde, él los llevó a la isla Cubo, desde entonces soy su esclavo.
Dragón, te prometo que rescataremos a tus padres, al igual que a la princesa, únete a nuestra lucha, –dijo Luis. El duende escondido, observaba la escena con gran enojo, tengo que adelantarme  –pensó y luego desapareció.
Luis, Gael y sus amigos, terminaron su travesía por el bosque, llegaron a la orilla del mar y abordaron a Farid, el viento les favorecía y  el mar lucía hermoso, los peces nadaban junto al barco, mientras el dragón volaba siguiéndolos.
Mientras tanto, el duende desde la Isla Cubo, lanzó un hechizo al mar. Entonces, comenzó una gran tormenta, las olas eran cada vez más grandes, el viento soplaba furioso, era casi imposible seguir navegando. Luis se mostraba nervioso, no podían controlar a Farid, ni orientarse en la tormenta. El dragón gritó a Gael: Ata una cuerda al barco y yo les guiaré desde el cielo, así lo hizo Gael. Farid, parecía volar sobre las enormes olas. De pronto unos enormes tentáculos salieron del mar y rodearon al barco para hundirlo. Luis y Gael con sus espadas trataban de cortarlos, pero no podían, el barco comenzó a hundirse.
El hada gritó: ¡Luis y Gael unan sus espadas! Cuando las unieron, ella se desvaneció sobre ellas, a partir de ese momento,  cuando las espadas de Luis y Gael tocaban un tentáculo este disminuía de tamaño, y así, el enorme monstruo marino terminó siendo tan pequeño que dejó de ser un peligro.
Poco a poco, la tormenta se convirtió en llovizna,  Kor y Rod gritaron, ¡Tierra a la vista!, hemos llegado a la isla Cubo. Desembarcaron, y descubrieron que las rocas tenían la forma de cubo, al igual que los animales, plantas y flores. Apenas tocaron tierra,  el Duende Verde apareció y les dijo: Les entregaré a la princesa y a todos los seres de la isla, si uno de ustedes decide quedarse voluntariamente en la isla Cubo.
Luis y Gael sacaron sus espadas y dijeron: ¡Todos nos iremos y tú  solo te quedarás!
Por favor  –dijo el Duende Verde– no quiero quedarme solo, nadie quiere ser amigo de un duende feo y verde, ¡Lo que daría por tener un amigo!, comenzó a llorar y patalear.
El dragón conmovido dijo: Duende Verde yo seré tu amigo, me quedaré contigo pero tienes que comprender que un amigo no se gana por la fuerza, se gana con amor y respeto, la amistad es un tesoro que se gana día con día, y para comenzar tienes que confiar en los demás, libera a todos en la isla, muéstrales tu corazón, tu arrepentimiento y verás que te querrán.
 El Duende Verde al escuchar al Dragón brincó de alegría y dijo: ¡Así será, amigo dragón! todos los seres de la isla son libres, les demostraré que no soy malo. En ese momento, la princesa apareció  y  todos los seres de la isla recuperaron su forma natural.
Luis y Gael abrazaron al duende ofreciendo su amistad, y le dijeron a la princesa al unísono: ¡Es hora de regresar a casa!
Entonces, una voz retumbó la Isla, ¡Oh, No!– gritaron Luis y Gael– ¡nos han descubierto!
¿Qué hacen fuera de casa, bajo la lluvia? –Gritó su mamá– van a enfermarse, ¡vengan inmediatamente, de lo contrario, mañana no saldrán a jugar!
En un instante todo se desvaneció,  Luis y Gael corrieron a su casa, no paraban de hablar: Mamá teníamos que rescatar a la princesa del malvado Duende Verde, ya no es malo –dijo Luis– solo tenía miedo de estar solo. Y que crees mamá, encontramos al dragón que se perdió en el valle de los sueños, aquel que le gustaba el chocolate –dijo Gael– ¿recuerdas?…
Su mamá los abrazaba, y les dijo: A cambiarse de ropa, niños, he preparado leche con galletas.
¡Rápido Gael, vamos! –Dijo Luis– y ambos corrieron a su cuarto a cambiarse de ropa.
Afuera de la casa aún llovía, y sobre el jardín  quedaron: Las dos espadas, un barquito de papel, dos caballitos de madera, un cubo lleno de tierra y un gran charco.
Junto al cubo, se escuchó una vocecita: ¿se fueron tan pronto?, dijo suspirando el Duende Verde,  una ratoncita blanca le respondió: Si, pero mañana regresarán, vamos a casa, es hora de descansar.
El Duende Verde, le preguntó: ¿y mañana que aventura tendremos, qué te parece si traemos al gigante que quiere comerse todos los pasteles del mundo?
¡Duende Verde, que imaginación tienes! –Dijo– riendo la ratoncita.
Y ambos caminando se alejaban del jardín, discutiendo sobre la aventura que tendrían la mañana siguiente, hasta que se perdieron en la oscuridad.

martes, 19 de abril de 2011

¿Un Ángel es eterno?

A una estrella, le pregunté:
¿Un Ángel es eterno?
La estrella me sonríe, me  besa y  contesta,
Niña mía, un Ángel es eterno,
mientras en tu corazón
le des el hogar necesario para vivir,
 espacio para conservar los recuerdos,
una sonrisa, una lágrima y el deseo
de aparecer por siempre en tus sueños.

Estrella mía, ¡mi Ángel es eterno!
En mis sueños siempre está,
 mi corazón alberga mucho espacio,
para llenarlo con tantos recuerdos,
no quiero olvidar, el calor de sus manos,
su cálida risa, sus abrazos, sus palabras,

 pero temo al paso del tiempo,
 los recuerdos se esfuman poco a poco...

Niña mía no temas, -contestó la estrella-
el tiempo no puede borrar
El amor tan grande que tienes,
No dudes mas, ¡un Ángel es eterno!

domingo, 17 de abril de 2011

¿Do you love me?

As every night, my mother in her black dress,comes to my room and kiss me, I ask her: Mom, ¿do you love me?, she answer me: ¡Baby I love you, beyond the moon, sun and stars!, she embraces me lovingly and lulls me with her song.
 

One night, when I was asleep, my father comes to the room where we were, and told her: Estela, you have to accept that our daughter, doesn't lives anymore!, he embraced, rinsed her tears and closed the door.

The next night I waited for her, and next night... and  next night ... but she never returned.

Today, I sing alone and before I sleep, I ask to the night: ¿do you love me?, silence is heard ... I never get an answer.

martes, 12 de abril de 2011

¿Cuánto me quieres?

Como cada noche, mi madre con su vestido negro entra a mi recámara y me besa, yo le pregunto: Mamá ¿cuánto me quieres?, ella me contesta: ¡Muchísimo hija mía, más allá de la luna, del sol  y las estrellas!, me abraza con ternura y me arrulla con su canto.

Una de esas noches,  ya cuando dormía, entró mi padre y le dijo: ¡Estela, tienes que aceptar que nuestra hija, desde aquel fatal accidente, ya no vive más!, la tomó entre sus brazos, enjuagaron sus lágrimas y cerraron la puerta. 

La siguiente noche esperé  y la siguiente,  y la siguiente… pero ella jamás regresó. Ahora, sola canto y antes de dormir le pregunto a la noche ¿cuánto me quieres?,  el silencio se oye… jamás recibo respuesta.

suave

suave
Por ahi esta la tierra prometida..