lunes, 6 de junio de 2011

gRACIAS !!

He comenzado una nueva aventura, la cual no me deja  tiempo para volar mi imaginación y escribir.

Cuando solo quede de mi muy poca piel sin arrugas, me reiré de todo lo que hoy comparto, Y si algún día la muerte toca  mi puerta, mi alma vivirá en algún byte, del cyberespacio

A ti que me acompañas y tomas un minuto de tu tiempo para leer mis cuentitos e ideas  :) GRACIAS!!! :))

sábado, 4 de junio de 2011

El reino de José


Cuando estoy triste le digo a José: ¡Anda, José, cuéntame de tu reino! y él alegre contesta: En nuestro reino, mi padre y madre tienen magia en su voz, borran tristeza, miedo, hambre, sed, frio ó calor. En las noches dormimos juntos y a través del techo observamos las estrellas. El guardián de nuestro reino se llama Azúcar, es fiero con los extraños, pero dulce con nosotros... un día, lo interrumpí y le dije ¡José yo quiero conocer tu reino!

Al llegar a casa, le dije a mi nana: Quiero conocer el reino de José, déjame ir, déjame ir, por favor y le di tantos besos, que al fin dijo: Está bien, después de la escuela irás con José, tendrás tres horas para conocer donde vive, cuando el tiempo acabe, te llamaré al celular y el chofer estará esperando por ti, ¡cuídate!, porque si algo te pasa, mi alma se llenará de tristeza. Nana, le dije muy serio: Estaré bien, mis padres no lo notarán, estaré dormido como siempre que regresan de trabajar.

Después de clase, José y yo caminamos rumbo a su reino, conforme nos acercábamos, observé que el vestido que usaban las personas tenía muy poco color y los zapatos tenían muchos huequitos; creo que sus pies no sufren de tanto calor como los míos. Muchos niños juegan en la calle, unos corren tras la pelota, otros se persiguen entre ellos, una niña brinca la cuerda y a cada salto cierra  los ojos, como si se dijese ¡prohibido cansarse!

De pronto nos detuvimos en una vieja vecindad, la puerta de la entrada tenía manchas color café  y las paredes parecían a punto de caer,  dude un segundo y me armé de valor, porque mi corazón tenía la ilusión de que tras esa  fachada se escondía las cosas más bellas que podría imaginar, crucé la entrada y vi un patio grande, donde había mucha ropa recién lavada, colgada en sogas.

Apenas había entrado, cuando un perro blanco de enorme nariz me ladró muy fuerte, José al instante le gritó: ¡Azúcar, es mi amigo!, su furia se convirtió en brincos de alegría. Entonces, la mamá de José apareció, me regaló un beso, nos abrazó y dijo: ¡Qué bueno que llegaron, es hora de comer!, ambos me tomaron de la mano y subimos las escaleras, hasta llegar al cuarto más alto de la vecindad.

Al fin, entré al cuarto donde vivía José, era un lugar muy pequeño, con pocas cosas: Un mueble, una mesa con cuatro sillas, una estufa, un ropero, al fondo dos camas juntas, el techo tenía algunas palos de madera que parecían sostenerlo, yo observaba asombrado, todo lo que nos rodeaba.

 Mientras la mamá de José servía la comida, llegó su padre exclamando: ¡Llegó el rey de la casa!, José saltó de su silla, corrió, lo abrazó y entre risas le dijo: ¡Mira, ha venido mi amigo a conocer nuestro reino!, su papá sonrió, me miró y dijo: ¡Bienvenido a nuestro reino!, hizo una reverencia, su mamá le guiño el ojo, me levanté y respondí: ¡gracias! y tímidamente devolví la reverencia.

Por fin, todos sentados en la mesa, dimos gracias por los alimentos. Entre risas, cantos y cuentos, pasó el tiempo, mi celular anunció la hora de marchar. Todos salieron a despedirme con muchos besos, incluso Azúcar, subí al auto y vi como desaparecía  la puerta de entrada con manchas color café, las paredes viejas, la fachada de la vecindad, los niños jugando, la calle estrecha.

Nana me recibió con alegría y preguntó: ¿Es bonito el reino de José?, a lo que respondí:
¡Nana- exclamé- el reino de José es mejor de lo que imaginé!, ella me miró con alegría y corrí a toda prisa a mi cuarto, tomé una hoja de papel,  un lápiz y comencé a escribir:

Papá y Mama:
Hoy conocí el reino de José, en él su padre y madre tienen magia en su voz, ¡en verdad  borran tristeza y miedo!, José nunca está solo, y además en las noches duermen juntos. Me encantó, el techo mágico que tienen sobre su cama, a través de él, ellos observan las estrellas. El guardián de todo se llama Azúcar,  brinca tan alto que parece tocar el cielo  y es tan dulce y cariñoso, que ya sé porque se llama así.
La mamá de José es una reina muy bella, cuando él llega de la escuela, lo abraza con mucho cariño, sus besos son tan ricos como los dulces, ¡a mí me dio un beso enorme!
Cuando llega el papá de José de trabajar, grita muy fuerte: ¡Llegó el rey de la casa!, todos corren,  se abrazan, comen juntos, ríen y cuentan  cuentos.

Papá y mamá: ¡Si tan solo tuviera un reino como el de José, sería tan feliz!  

martes, 3 de mayo de 2011

Vain

A very vain girl, mocking her reflection: "¿Are you or am I? - she laughed, "I am the most beautiful, you're just a simple reflection, she give a kiss to the mirror and left the room. 
Her beauty grew, while her soul was darkened, she required to  her parents to buy: clothes, brooches, bags, shoes, regardless their poverty, also she despised the other girls  and only engaged herself in the mirror. 
One day her mother decided to talk to her, she said:  Baby, physical beauty is fleeting, true beauty lies in the soul, grows daily and is not visible in the mirror.  
Vain did not want to hear more, her mouth drove harsh words against her mother and father. 
Her mother  felt that her forces were leaving, looked into the mirror with pleading eyes, turned and closed the door.

Vain as if nothing had happened, continued to admire herself, showing her dress turned to her reflection, she began again to mock the mirror and said, "¿Are you or am I? - Laughing, "I am the most beautiful, you're just a simple reflection, and when she gave the customary kiss, she felt  lost control of her body, watching everything as if she were behind a glass , and soon realized that just mimicked the movements of someone who was like her. The girl was moving - and she imitated her,  the silence was broken when she said: " ¿Are you or am I?, now you're the reflection, changes are always for good, goodbye Vain, I will see you in the mirror. She turned and disappeared behind the door. The room was silent


Suddenly  a cry is heard: ¡No!, a woman quickly got out of bed, ran to the cradle where is a beautiful baby, loaded she and said: My heavens, I'll show that love and goodness is the greatest beauty, with great affection kissed her, lying back in her crib. SHe looked up and saw with fear her reflectin in the mirror.

lunes, 25 de abril de 2011

Animación


Partly Cloudy, un corto fantástico,
No hay nada, que una verdadera amistad no pueda soportar

domingo, 24 de abril de 2011

¿Can an angel be eternal?

I asked to a  star:

¿Can an angel be eternal?The star smiles, kisses me and answer,

My child, an angel is eternal

while in your heart

give her home to live,

space to preserve the memories,

a smile, a tear and a desire

to appear in your dreams forever.




My star, ¡my angel will live forever!

In my dreams she is always,

my heart has a lot of space,

to fill it with so many memories,

I do not want to forget, her hands,

her warm smile, her hugs, her words,

but I fear the passage of time,

memories gradually fade away ...



My child do not fear, "said the star-

time can not erase

The great love that you have for her,

¡No doubt most, an Angel is eternal!

Vanidosa

Pablo Picasso. Muchacha ante el Espejo

Una niña muy vanidosa, se burlaba de su reflejo: ¿Eres tú o soy yo? – Reía– yo soy la más bonita, tú eres tan sólo un simple reflejo, le daba un beso al espejo y salía del cuarto.
Su belleza crecía, mientras su alma se ennegrecía, exigía a sus padres que le compraran: vestidos, broches, bolsas, zapatos, sin importarles su pobreza, a las demás niñas las despreciaba y sólo se dedicaba a mirarse en el espejo.
Un día su madre decidió hablar con ella, le dijo: Hija, la belleza física es pasajera,  la verdadera belleza radica en el alma,  se cultiva diariamente y no se aprecia en el espejo. Vanidosa no quiso escuchar más, su boca expulsó palabras hirientes contra su madre y padre.
Su mama al escucharla, sintió que sus fuerzas la abandonaban, su tristeza no la dejó hablar más, miró al espejo con ojos suplicantes, se dio la vuelta y cerró la puerta.
Vanidosa, continuó como si nada hubiera pasado, siguió admirándose, giraba enseñando el vestido a su reflejo, comenzó de nuevo a burlarse del espejo y le dijo: ¿Eres tú o soy yo? – reía– yo soy la más bonita, tu eres tan sólo un simple reflejo, y cuando le dio el acostumbrado beso, sintió que algo pasaba, poco a poco perdía el control de sus cuerpo, observaba todo como si se encontrara detrás de un cristal, y pronto comprendió que solo imitaba los movimientos de alguien que era igual a ella. La niña se movía  – y ella la imitaba–  hasta que dijo: ¿Eres tú o soy yo?, ahora tu eres el reflejo, los cambios siempre son buenos, adiós Vanidosa, nos seguiremos viendo a través del espejo. Se dio la vuelta y desapareció tras la puerta. La recámara quedó en silencio
De pronto se escuchó un grito: ¡No!, una mujer se levantó de la cama rápidamente, corrió hacia la cuna donde descansaba una hermosa bebé, la cargó y le dijo: cielo mío, yo te enseñaré que el amor y la bondad, es la belleza más grande; con gran cariño le dio un beso, acostándola de nuevo en su cuna. Levantó la vista y vio con temor su reflejo en el espejo.

La Isla Cubo

El Rey Jorge, ha pedido a  Luis y Gael príncipes del reino vecino de Avalonnis, que rescaten a la princesa Giovi; el Duende Verde la tiene secuestrada y cautiva en la Isla Cubo. Un pulpo gigante, no deja que nadie se acerque y ha hundido a todos los barcos que lo han intentado. El hada del bosque es la encargada de guiarlos en ésta arriesgada misión, que consiste en atravesar el bosque encantado, llegar al mar, enfrentar al pulpo gigante y rescatar a la princesa. En la costa les espera el barco Farid el más veloz del reino, para transportarlos a la Isla Cubo.
Los príncipes Luis y Gael, encontraron al Hada del bosque junto a las caballerizas del castillo. Gael al verla comentó en voz alta: Ella no puede ser el hada del bosque; no tiene alas, es peluda, tiene cola  y… ¡Calla! – Le interrumpió– Luis avergonzado. El hada del bosque los miraba enojada y dijo: ¡Si, soy un hada, no lo duden!, les guiaré al barco Farid, suban a sus caballos, el camino será largo.
Dos hermosos caballos aparecieron ante sus ojos. El caballo más alto de pelo blanco, se acercó a Luis y le dijo: me llamo Kor seré tu compañero… ¡No puede ser, los caballos no hablan! –interrumpió Gael. El segundo caballo de pelo dorado con estrellas en los pies,  comenzó a reír y dijo, mientras se acercaba a Gael: ¿escuchaste lo que dijo Kor? sorprendente sería   que un caballo no hable, mi nombre es Rod, yo iré contigo.
Luis y Gael montaron sus caballos, el hada subió al hombro de Luis  y así comenzaron juntos su nueva aventura.
El bosque encantado era hermoso, Luis y Gael admiraban los árboles plateados, dorados, rojos y azules, en sus ramas viven hadas y duendes, quienes tímidamente se asoman a verles.
Al llegar a la mitad del bosque, apareció frente a ellos, un duende de color verde y les dijo: ¡Alto!, no den un paso más, sé que su intención es alejar de mi a la princesa Giovi. Si se empeñan enviaré a mi dragón y los devorará.
Luis le contestó: Duende Verde, nosotros no le tememos a un dragón, con nuestras espadas lucharemos contra él. Gael continuó: Libera a la princesa o la liberaremos nosotros. El Duende Verde, furioso dio una patada en el suelo y desapareció.
De pronto, el día se convirtió en noche, el viento sopló con fuerza, los árboles lloraban con el sonido del viento, al escuchar un terrible rugido que hizo temblar al bosque entero, las hadas y duendecillos corrieron de inmediato a ponerse a salvo.
Un enorme dragón, se abría paso entre los árboles y enfrentó a los príncipes. Gael al momento de verlo a la cara, comenzó a reír y le dijo: ¿eres tú el dragón, a quien debemos temer?, el dragón comenzó a reír y le contestó: ¿y ustedes son los príncipes valientes que quieren liberar a la princesa?
Todos estaban sorprendidos, ante la conversación que Gael sostenía con el dragón, y Luis finalmente preguntó: ¿Se conocen?, Gael asintió con la cabeza, sacó de su bolsillo un pedazo de chocolate, se lo dio al dragón quien lo devoró y se relamió los bigotes. El dragón y yo somos amigos –dijo Gael– lo conozco desde que brotó del cascarón. Hace tiempo desapareció del valle de los sueños y jamás supe porqué.
El dragón continuó con la historia: Mis padres fueron secuestrados por el Duende Verde, él los llevó a la isla Cubo, desde entonces soy su esclavo.
Dragón, te prometo que rescataremos a tus padres, al igual que a la princesa, únete a nuestra lucha, –dijo Luis. El duende escondido, observaba la escena con gran enojo, tengo que adelantarme  –pensó y luego desapareció.
Luis, Gael y sus amigos, terminaron su travesía por el bosque, llegaron a la orilla del mar y abordaron a Farid, el viento les favorecía y  el mar lucía hermoso, los peces nadaban junto al barco, mientras el dragón volaba siguiéndolos.
Mientras tanto, el duende desde la Isla Cubo, lanzó un hechizo al mar. Entonces, comenzó una gran tormenta, las olas eran cada vez más grandes, el viento soplaba furioso, era casi imposible seguir navegando. Luis se mostraba nervioso, no podían controlar a Farid, ni orientarse en la tormenta. El dragón gritó a Gael: Ata una cuerda al barco y yo les guiaré desde el cielo, así lo hizo Gael. Farid, parecía volar sobre las enormes olas. De pronto unos enormes tentáculos salieron del mar y rodearon al barco para hundirlo. Luis y Gael con sus espadas trataban de cortarlos, pero no podían, el barco comenzó a hundirse.
El hada gritó: ¡Luis y Gael unan sus espadas! Cuando las unieron, ella se desvaneció sobre ellas, a partir de ese momento,  cuando las espadas de Luis y Gael tocaban un tentáculo este disminuía de tamaño, y así, el enorme monstruo marino terminó siendo tan pequeño que dejó de ser un peligro.
Poco a poco, la tormenta se convirtió en llovizna,  Kor y Rod gritaron, ¡Tierra a la vista!, hemos llegado a la isla Cubo. Desembarcaron, y descubrieron que las rocas tenían la forma de cubo, al igual que los animales, plantas y flores. Apenas tocaron tierra,  el Duende Verde apareció y les dijo: Les entregaré a la princesa y a todos los seres de la isla, si uno de ustedes decide quedarse voluntariamente en la isla Cubo.
Luis y Gael sacaron sus espadas y dijeron: ¡Todos nos iremos y tú  solo te quedarás!
Por favor  –dijo el Duende Verde– no quiero quedarme solo, nadie quiere ser amigo de un duende feo y verde, ¡Lo que daría por tener un amigo!, comenzó a llorar y patalear.
El dragón conmovido dijo: Duende Verde yo seré tu amigo, me quedaré contigo pero tienes que comprender que un amigo no se gana por la fuerza, se gana con amor y respeto, la amistad es un tesoro que se gana día con día, y para comenzar tienes que confiar en los demás, libera a todos en la isla, muéstrales tu corazón, tu arrepentimiento y verás que te querrán.
 El Duende Verde al escuchar al Dragón brincó de alegría y dijo: ¡Así será, amigo dragón! todos los seres de la isla son libres, les demostraré que no soy malo. En ese momento, la princesa apareció  y  todos los seres de la isla recuperaron su forma natural.
Luis y Gael abrazaron al duende ofreciendo su amistad, y le dijeron a la princesa al unísono: ¡Es hora de regresar a casa!
Entonces, una voz retumbó la Isla, ¡Oh, No!– gritaron Luis y Gael– ¡nos han descubierto!
¿Qué hacen fuera de casa, bajo la lluvia? –Gritó su mamá– van a enfermarse, ¡vengan inmediatamente, de lo contrario, mañana no saldrán a jugar!
En un instante todo se desvaneció,  Luis y Gael corrieron a su casa, no paraban de hablar: Mamá teníamos que rescatar a la princesa del malvado Duende Verde, ya no es malo –dijo Luis– solo tenía miedo de estar solo. Y que crees mamá, encontramos al dragón que se perdió en el valle de los sueños, aquel que le gustaba el chocolate –dijo Gael– ¿recuerdas?…
Su mamá los abrazaba, y les dijo: A cambiarse de ropa, niños, he preparado leche con galletas.
¡Rápido Gael, vamos! –Dijo Luis– y ambos corrieron a su cuarto a cambiarse de ropa.
Afuera de la casa aún llovía, y sobre el jardín  quedaron: Las dos espadas, un barquito de papel, dos caballitos de madera, un cubo lleno de tierra y un gran charco.
Junto al cubo, se escuchó una vocecita: ¿se fueron tan pronto?, dijo suspirando el Duende Verde,  una ratoncita blanca le respondió: Si, pero mañana regresarán, vamos a casa, es hora de descansar.
El Duende Verde, le preguntó: ¿y mañana que aventura tendremos, qué te parece si traemos al gigante que quiere comerse todos los pasteles del mundo?
¡Duende Verde, que imaginación tienes! –Dijo– riendo la ratoncita.
Y ambos caminando se alejaban del jardín, discutiendo sobre la aventura que tendrían la mañana siguiente, hasta que se perdieron en la oscuridad.

miércoles, 20 de abril de 2011

El arte, es la expresión del hombre, y son tantas sus manifestaciones, que me pierdo en tanto esplendor.


martes, 19 de abril de 2011

¿Un Ángel es eterno?

A una estrella, le pregunté:
¿Un Ángel es eterno?
La estrella me sonríe, me  besa y  contesta,
Niña mía, un Ángel es eterno,
mientras en tu corazón
le des el hogar necesario para vivir,
 espacio para conservar los recuerdos,
una sonrisa, una lágrima y el deseo
de aparecer por siempre en tus sueños.

Estrella mía, ¡mi Ángel es eterno!
En mis sueños siempre está,
 mi corazón alberga mucho espacio,
para llenarlo con tantos recuerdos,
no quiero olvidar, el calor de sus manos,
su cálida risa, sus abrazos, sus palabras,

 pero temo al paso del tiempo,
 los recuerdos se esfuman poco a poco...

Niña mía no temas, -contestó la estrella-
el tiempo no puede borrar
El amor tan grande que tienes,
No dudes mas, ¡un Ángel es eterno!

suave

suave
Por ahi esta la tierra prometida..